Mañana 10 de noviembre, se cumplen 88 años del inicio del Holodomor en Ukrania, el exterminio por hambre de entre 7 y 10 millones de víctimas (según cifras recogidas en Naciones Unidas en 2003 y aceptadas por 25 naciones, Rusia entre ellas). Fue la culminación de una serie de enfrentamientos que se iniciaron desde el mismo 1917 en contra del campesinado de Ukrania, Bajo Volga, Caúcaso Norte y Kazajistán. Es la mayor lucha llevada a cabo en la historia para exterminar a una clase, los campesinos, juzgada no revolucionaria por la teoría marxista-leninista. Los campesinos apoyaron de inicio la revolución bolchevique pensando que les traería el ansiado reparto de tierras. Cuando vieron que tal reparto no sólo no se iba a hacer, sino que ahora todo sería del Estado y ellos serían obreros de establecimientos estatales (“explotación militar-feudal del campesinado”, en palabras de Bukharin), se sublevaron en masa. Hasta 1922 luchan con mayor o menor éxito y organización, pues los campesinos ukranianos poseían armas como consecuencia de la guerra rojos-blancos, pero son finalmente derrotados. Hoy en día todo el mundo asocia “los verdes” a la izquierda ecológica. Pero Los Verdes surgen entonces: los campesinos se refugiaban en los bosques para huir de las requisas y de ahí les viene el nombre. Para hacerlos salir, los bolcheviques llevaban a toda la aldea al lindero del bosque y allí comenzaban a matar al mayor de cada familia hasta que su familiar huido salía para evitar el exterminio total de los suyos. Para completar la «limpieza»de verdes, el general Tukachevsky ordenó bombardear los bosques con gas asfixiante. Hay un periodo de “tregua” hasta 1927-28, pues el país está hambriento y se da a los agricultores una cierta libertad de producción para aumentar las cosechas. Y en 1932, llega la ofensiva final: la colectivización forzosa. Y nuevamente los levantamientos ya con ínfimas fuerzas. A los que se responde con una crueldad inaudita. El 7 de agosto de 1932 se promulga la conocida popularmente como “Ley de las espigas”: todo “robo o dilapidación de la propiedad socialista” será castigado con 10 años de campo de concentración o la muerte, dependiendo de la cantidad. Se la llamó “Ley de las espigas” porque la simple posesión de unas cuantas daba lugar a las penas indicadas. Ahora que tan de moda está reivindicar a la mujer, miles de mujeres fueron al Gulag por robar pan para sus hijos…Muchedumbres de campesinos vagan dirigiéndose a las ciudades buscando algo de comida. Y entonces se promulga la ley de los pasaportes interiores para que no huyan: todo individuo era asignado a una población de la que no puede salir. Ukrania encerrada y hambrienta mientras la URSS exporta trigo al extranjero para obtener dinero con el que pagar su industrialización…El canibalismo no tarda en aparecer, los cadáveres bordean vías de tren y estaciones donde han buscado una huida imposible… Y los deportados…vagones de ganado los dirigen a Siberia donde son a veces abandonados, a veces acogidos en barracones sin las mínimas condiciones de habitabilidad. Allí serán obligados a trabajar en obras faraónicas cual nuevos esclavos: a ellos se debe el canal que une el Mar Blanco con el Báltico, los canales del Volga, la explotación de las minas de oro de Kolima, todas las líneas férreas del transiberiano, del lago Baikal al río Amur… Pero de todo esto no hay imágenes. La diferencia entre el nazismo y el comunismo es que en los campos nazis entraron los americanos con sus cámaras de fotos. Ni en Ukrania ni en el Gulag hubo ningún fotógrafo. Las únicas imágenes de fosas ukranianas repletas de cadáveres las hicieron los nazis cuando invadieron la Unión Soviética y esas escasamente se visionan, aunque son sobrecogedoras. El Canal Historia, cuenta todas las semanas con dos-tres programas mínimo sobre los nazis (la tía-abuela de Hitler, el cocinero de Hitler, el perro de Hitler…). Hemos visto los vagones conduciendo a judíos a los campos miles de veces en películas y documentales. Los mismos vagones y los mismos campos existieron en la URSS 10 años antes ¿alguien los ha visto?…Con una diferencia, Hitler exterminó a 6 millones de judíos. Los muertos en los campos rusos multiplican esa cifra por bastantes números. Y no solo judíos, que también, sino además Kalmuks, Chechenos, Cosacos, Inguches, Alemanes, Griegos, Polacos, Letones, Estonios…por el hecho de serlo,(para que luego digan nuestros comunistas del derecho a decidir de los pueblos…sería de risa si no fuera de llorar). Todos sabemos quién fue Menghele, ¿alguien ha oído hablar de Dzerjinski, el fundador de la tcheka? ¿o de Iagoda o Iejov el de la iejovschina, el terror del 37-38?… Y todo esto porque he sido profesora de historia cuarenta años y nunca lo enseñé porque lo ignoraba (como ignoré hasta el año pasado el bombardeo republicano de Cabra o la historia del “Vita”). Ni en la carrera ni en los libros de texto, ni en el cine ni en documentales…pido perdón a mis alumnos (ahora que está tan de moda). Siempre descuidé el siglo XX, mis favoritos eran la edad media y sobre todo el XIX. Y nunca leí sobre esto. Quiero redimirme recomendando: “Hambruna roja” de Anne Appelbaum “Todo fluye” de Vasili Grossman “Relatos de Kolimá” de Varlam Shalamov Y las únicas películas-documentales donde se trata el Holodomor: “Harvest of despair” (Cosecha de desespero) de 1983 “Famine 33” de Oleg Yanchuk de 1991 “Bitter Harvest” (Cosecha amarga) de George Mendeluk de 2017 « MR Jones » de Agnieszka Holland de 2019 Naturalmente, ninguna doblada o subtitulada en español, estos temas no interesan…Tenemos personas en el gobierno y en la sociedad que se declaran orgullosas herederas del comunismo… 13 de noviembre de 2021