Brujas

Yo no sé si siempre ha sido así, pero se nota mucho: no hay político al uso que no recurra a la historia para sustentar sus afirmaciones. Muchos ni se molestan en comprobar lo veraz de sus asertos, a tal punto están convencidos. Ahí tenemos a la inefable Inmaculada Colau, retirándole la calle por fascista al Almirante Cervera muerto en 1898. O al emérito Ábalos prohibiendo el nombre de Juan de la Cierva para el aeropuerto de Murcia, o a Putin recordándole a Estados Unidos que California fue más tiempo española que Ucrania independiente, para no hablar ya de lo nuestro con Hispanoamérica que suele ser de traca. Pues en estas estamos, y una de las últimas ha sido el homenaje en reparación a las víctimas de la brujería del Parlamento catalán. Allí ha sido un explayarse de las señoras diputadas de ERC y la CUP loando las virtudes de las brujas, asesinadas por el patriarcado porque eran mujeres libres y sabias que desafiaban las normas sociales represoras, ha afirmado la diputada de Esquerra Jenn Díaz (¿Jennifer?). Basha Changue Canalejo, de la CUP, afirmó incluso que fueron las primeras luchadoras contra el capitalismo…Y de ahí, un lamento porque esa historia no se enseña en la escuela, la diputada Susanna Segovia dice que no está en los libros de historia medieval (normal, la cosa ocurrió en la edad moderna), y una exhortación a dedicarles calles para no olvidarlas.(“El País”, 26 de enero) Y héteme aquí que la Catedrática de Química inorgánica de la Universidad de Sevilla doña Adela Muñoz Páez, ganadora en 2015 del premio Meridiana del Instituto Andaluz de la Mujer, acaba de publicar “Brujas. La locura de Europa en la edad moderna”, un libro de 400 páginas llenas de referencias bibliográficas en la editorial Debate. Entrevistada, dice Doña Adela: “Yo misma he sido la primera sorprendida en muchos aspectos. Pensaba que la Inquisición había sido la perseguidora más cruel contra las brujas y me quedé de piedra al saber que no había sido así”. ¡Hombre Doña Adela! Que eso no fue así lo sabe cualquiera con unas poquitas de lecturas, usted le habrá dado mucho a la química y poco a la historia si ignoraba eso. En 1906 ya lo dijo Henry Charles Lea sin ir más lejos en su “Historia de la Inquisición Española”, por no citarle mas que a uno. Pero sigamos con las declaraciones de Doña Adela: “ Tampoco las brujas eran esas mujeres rebeldes y sabias que yo pensaba…de hecho, la mayoría de las denuncias por brujería no surgió de las autoridades políticas o religiosas, sino de sus convecinos”. Y añade: “España fue una isla de raciocinio que terminó con la caza de brujas antes de que empezara”. Bueno, vale, queda usted perdonada. Y ahora que se ha caído ya del guindo, vamos a los datos que proporciona: Brujas asesinadas: Alemania-25.000; Polonia-4.000; Suiza- 4.000; Francia- 5.000 ¿Y España?. Pues parece que no llegaron a 500, de las cuales 400 en Cataluña…mirá vos…Es de todos conocido que tras el proceso famoso de Zugarramurdi que se saldó con 6 ajusticiados, el Inquisidor Alonso de Salazar y Frías, entrevistó a cerca de 4.000 personas en las Vascongadas y Pirineos, y llegó a la conclusión de que todo eran invenciones y no había brujas. Y la Inquisición hizo suyas esas conclusiones y no hubo más procesos. Así que, las señoras diputadas que viniéndose muy arriba declararon que eran las herederas y descendientes de las brujas quemadas, deberían refrenarse un poquito, no vaya a ser que escarbando en la genealogía vayan a descubrir que son las descendientes y herederas de las convecinas que las denunciaban…¡por no hablar catalán en el patio! En el Valle del Sorbe aún adormecido el 23 de febrero de 2022