“Apocalipsis, fin de la historia, Juicio final y cuerpos resurrectos” cantaban en el cielo de España en la película de José Luis Cuerda. “Así en el cielo como en la tierra”. Deberíamos volver a cantarlo En uno de los recientes debates electorales, al intentar Pedro Sánchez atribuir todos los males del infierno a Vox (terraplanistas, antivacunas, antimujeres, negacionistas del clima, de la ciencia, etc, etc), llevado de su entusiasmo iba añadiendo cada vez más propiedades infernales a dicho partido, y cuando, ahíto de improperios se le acababa el repertorio, rebuscó en sus apuntes y le añadió, engolando la voz desesperada “¡¡¡Han llegado a decir que el CO2 es un gas benéfico!!!”. Me quedé de piedra. ¡¡¿Este hombre cree que no lo es?!!. A ver, queridos niños. Yo quiero reivindicar al denostado CO2. Ya sé que estamos en los tiempos de las competencias, donde lo importante es “estar en proceso de adquisición”, y el saber, lo que se dice saber, es poco menos que fascista. Pero hombre, el proceso de adquisición de saberes elementales le dura demasiado ya a esta criatura. Al parecer, el pobre ignora que sin CO2 no se puede hacer la función clorofílica, y que sin ella, !la vida en el planeta se extinguiría?!. ¿Recordáis la función clorofílica?: con la energía del sol, el CO2 de la atmósfera y el H2O que absorben las raíces, la planta produce hidratos de carbono y como producto resultante el tan preciado oxígeno gracias al cual se transformó la atmósfera terrestre lo que permitió que se desarrollase la vida como la conocemos. Si ignora alto tan elemental, pedirle que sepa que se inyecta en invernaderos para que aumenten las cosechas o que se emplea como abono en agricultura o como láser y como contraste en radiología de vasos sanguíneos en medicina por poner otros ejemplos, es pedir ya peras al olmo. Esta gente tan simple que la mitad del país ha elegido para que nos gobierne, sólo conoce una ecuación: buenos y malos y la aplica hasta a los gases. El CO2 es malo porque provoca el cambio climático y hay que eliminarlo. Fácil, sencillo de recordar, no admite discusión. Eficaz, en suma. “La propaganda debe rebajar su elevación mental tanto más profundamente cuanto sea en proporción el número de la masa a la que tiene que convencer”. Ya por añadir algo al proceso en desarrollo de adquisición de competencias sobre el CO2, unos apuntes: El cambio climático es una constante de la historia del planeta mucho antes de que el hombre hiciese su aparición en él. Ha habido glaciaciones y deshielos desde que esta bola gira en el espacio y la culpa no la ha tenido el CO2 sino la alteración del eje de rotación terrestre y el ángulo de la órbita, las radiaciones y erupciones solares, los campos magnéticos de la tierra y los movimientos tectónicos de la corteza, aparte el choque de meteoritos entre otras causas de escala planetaria. En todas las eras geológicas ha habido glaciaciones en que toda la tierra era una bola de hielo y periodos interglaciares en que las temperaturas subían infinitamente mas que en la actualidad hasta el punto de no haber hielo en los polos y llegar los dinosaurios a Groenlandia. Y el hombre no había hecho su aparición. Actualmente hay en la atmósfera una concentración de CO2 de 400 partes por millón (ppm).La media del CO2 en la atmósfera de la tierra hasta la aparición del hombre es de 3.000 a 7.000 ppm. -!Ah, vale, entonces aún nos falta mucho, no preocuparse. No, claro que no, hagamos todo lo posible para evitar el sobrecalentamiento del planeta pero sepamos que eso no nos garantiza nada, porque aunque parece haber una correlación directa entre la cantidad de gas y el calentamiento, también es cierto que ha habido épocas en que el calentamiento se ha producido sin que el CO2 estuviese en niveles altos. Hacer que la ciudadanía tome conciencia del problema, por supuesto, pero ¿por qué no decir toda la verdad?. -¿La verdad?…!Hilariante¡ La verdad es un valor que hoy en día no es que cotice a la baja, es que directamente ni siquiera está en bolsa. Alguien se está forrando vendiendo “crecepelos” para evitar el Armagedón. (Abajo, uno de los gráficos que demuestran lo anterior en el artículo “La Geología versus el cambio climático” en la revista del Ilustre Colegio Oficial de Geólogos disponible en internet)